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Declaración máxima

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¡A la mierda la pedagogía! ¡Quiero poesía!

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¿a quién equivale Marx en música?

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Papá: ¿a quién equivaldría Marx en música?

Hija:  No sé papá, no sé tanto de música ni de marxismo.

Moda

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No sé cómo es que estas compañías de la industria de la moda suponen que la mejor manera de promover un producto como accesorios, ropa y demás, es la de poner a la modelo en una pose totalmente antinatural, o como si alguien le hubiera dado un golpe en la cabeza dejándola inconsciente. ¿Cómo puedo identificarme con algo así?

Sobre las féminas ficticias

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¡Venga otra vez ese feminismo encolerizado! Leo un escritor latinoamericano, su personaje femenino (el único) es una muchachita ignorante, inculta, pero eso sí, es una despampanante rubia. ¿En la literatura de América Latina sólo hay personajes femeninos así? Es decir, el personaje masculino busca la conquista amorosa de la fémina, él es docto, cultísimo, hace referencias a todo tipo de libros, textos cinematográficos, a la cultura popular, no pasan cinco renglones cuando aparece una cita indirecta, un guiño, sí, mira cuanto he leído, cómo juego con el lenguaje, soy un chingón. Ok. Pero, ¿qué pasa con el personaje femenimo? Por contraste, ella es guapísima, particularmente atractiva físicamente, pero su intelecto deja mucho que desear: Por lo general no es tonta, no, pero sí ignorante, inocente, carente de cualquier aspiración intelectual, artística o cultural. Bella pero bestia. Me encanta ese “pero”. Hermoso. Su inocencia podría confundirse con esa estupidez que abunda tanto en la humanidad, pero no, casi siempre es mero analfabetismo funcional.
Cuando veo ese modelo de “la mujer ignorante y el hombre culto que se ha enamorado de ella” me da la impresión de que el recurso de contraste se emplea con el único fin de engrandecer la figura masculina (como bien lo decía Virginia Woolf), para que el personaje chingón sea todavía más chingón porque está al lado de una vaca echada.
Me pregunto por qué no existe el modelo inverso donde una “mujer culta se enamora de joven ignorante”, o mejor aún, un modelo equitativo donde ambos personajes poseen el mismo desarrollo intelectual y cultural. Que yo recuerde, he leído pocos textos narrativos latinoamericanos donde se establezce tal cosa, algunas excepciones que confirman la regla.
A simple vista pareciera que esa “mujer bella pero inculta-inocente” está en Rayuela de Cortázar y en La princesa del Palacio de Hierro de Sáinz. Pienso entonces en Furia de Rushdie, donde el personaje de Eleanor Masters es intelectualmente igual que Malik Solanka (ambos estudiaron el doctorado en Cambridge), lo mismo sucede con Neela y quizás en menor medida, con Mila Milo. Creo que es más coherente esa interacción emocional entre dos personajes de este tipo que la relación con la mujer “maravillosamente inocente” que no puede terminar sino en la ausencia de ella (ya sea que muera, se vaya o desaparezca), o en una relación patológica. Polanski lo describe perfectamente en Luna amarga, donde la relación entre Oscar y Mimi se deteriora cuando agotan lo único que tienen en común, la actividad sexual. Digo, ¿qué más se puede hacer con una persona que tiene intereses tan diferentes o que carece de ellos?
Sería oportuno considerar que es natural que en un espacio urbano un personaje puede relacionarse o no con uno (a) “de su especie” aunque lo que abunda en la población es “la otra especie”.
Como sea, esa mujer ignorante me repugna, más porque no existe su equivalente, seguramente debido a una moral retrógrada y absurda que prohibe que una mujer adulta corrompa a un jovencito física e intelectualmente. Me causa escozor en la sesera precisamente por las implicaciones ideológicas de que La Mujer aparezca en el texto como una ignorante.

Programas mañaneros

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Los programas mañaneros son todos iguales, todos tienen a las tres o dos tipas vestidas como si fueran a una fiesta de coctel, el tipo joven, amanerado y medio gay, la sección asquerosa de cocina donde promocionan un montón de productos de dudosa calidad (publicidad, señoras y señores), la cápsula de las tipas que bailan en los conjuntos del más inimaginable mal gusto, y la de las nocticias absurdas que en nada enriquecerán la mente de esas pobres mujeres amas de casa que ven el programa con empeño. La escenografía es de un gusto terrible y por supuesto, al final todos se despiden juntos fingiendo una felicidad que da náuseas, bailan en fila de conga y todo está bien, todo está chido, la inseguridad del país y todos esos problemas sociales no importan. Mira cómo todos se despiden, gracias a diosvuestroseñor que ya se van y al menos siguen las noticias de la una. Y me olvidaba de que una vez a la semana, por supuesto, las clases de baile (para que bailes bien setsy [sic]) para que por falta de calentamiento y condición física alguna señora se fracture, luxe o lastime alguno de sus flaácidos miembros. Genial. Véanos de lunes a viernes de 9 a 12 de la mañana, sólo por canal Nopienso.
¿Por qué a la gente le costará pensar, aunque sea un poquito?

De tetas, senos, mamas y pechos

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El otro día estaba discutiendo con Pavel si la palabra adecuada para referirse a las mamas de la mujer era tetas, pechos o senos. Obviamente quedan descartadas las “bubis” porque esa palabra tiene un origen diferente al Español, entonces me queda esta información que arroja información semática y semiótica acerca de la palabra “teta”, “seno”, “pecho” y “mama”.

Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua

teta.

(Quizá voz expr.; cf. germ. *tĭtta, gr. τίτθη).

1. f. Cada uno de los órganos glandulosos y salientes que los mamíferos tienen en número par y sirven en las hembras para la secreción de la leche.

2. f. Leche que segregan estos órganos.

3. f. Pezón de la teta.

pecho1.

(Del lat. pectus).

1. m. Parte del cuerpo humano, que se extiende desde el cuello hasta el vientre, y en cuya cavidad se contienen el corazón y los pulmones.

2. m. Parte exterior delantera de esta porción del cuerpo, a diferencia de la espalda.

3. m. Parte anterior del tronco de los cuadrúpedos entre el cuello y las patas anteriores.

4. m. Aparato respiratorio.

5. m. Cada una de las mamas de la mujer.

busto.

(Del lat. bustum, por análisis de combustum, quemado).

1. m. Escultura o pintura de la cabeza y parte superior del tórax.

2. m. Parte superior del cuerpo humano.

3. m. Pecho de la mujer.

seno.

(Del lat. sinus).

1. m. Concavidad o hueco.

2. m. Concavidad que forma una cosa encorvada.

3. m. pecho (‖ mama de la mujer).

4. m. Espacio o hueco que queda entre el vestido y el pecho. Sacó del seno una bolsa.

mama.

(Del lat. mamma, voz infantil).

1. f. coloq. madre (‖ respecto de sus hijos). U. m. en leng. infant.

2. f. Anat. teta (‖ órgano glanduloso).

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Diccionario María Moliner

teta
teta (quizá del sup. lat. vg. “titta”, de or. expresivo)
1 (inf., con referencia a animales; vulg., con referencia a la mujer) f. *Ubre o *mama de las hembras de los mamíferos. Destetar.
2 *Pezón de la mama.
3 *Montículo redondeado. Mogote.
4 (vulg.) adj. Estupendo, muy bueno. (vulg.) adv. Muy bien, estupendamente: “Pasarlo teta”.

pecho
I pecho1 (del lat. “pactum”, pacto) m. Con referencia a tiempos pasados, *tributo.
II pecho2 (del lat. “pectus”)
1 m. Cavidad del *cuerpo del hombre y los animales superiores resguardada por las costillas, en la que están contenidos el corazón y los pulmones. Parte exterior correspondiente a esta cavidad, o sea, la parte delantera y superior del cuerpo, situada debajo del cuello, entre los brazos. Otra forma de la raíz, “pect-“: “pectoral”. Balsopeto, diafragma, esternón, pleura, precordial. Glándula mamaria, *mama, mesotórax, seno, tetilla, teta, ubre. Delantera, espetera, pechera, pechuga, tetamen. Sostén. Pechuguera, pleurodinia, punto de costado.
2 Aparato respiratorio: “Enfermo del pecho”.
3 Cada una de las *mamas de la mujer.
4 Lugar que se asigna convencionalmente a los sentimientos: “Guardo en mi pecho eterno agradecimiento”. Corazón.

mama
mama (del lat. “mamma”, madre, teta. El acento agudo en la acepción de “madre” se introdujo del francés en el siglo XVIII.)
1 f. Cada uno de los abultamientos que tienen en el pecho las *hembras de los animales mamíferos, que contienen las glándulas secretoras de la leche con que alimentan a sus crías.
2 (rural y ya casi desusado) Mamá.

seno
seno (del lat. “sinus”)
1 (cult. o científ.) m. *Cavidad en cualquier sitio o materia. Anat. Se aplica a ciertas cavidades de algunos *huesos: “Seno frontal [o maxilar]”. Sinusitis.
2 Cir. Pequeña cavidad formada en algunas *úlceras.
3 Seno materno.
4 Concavidad que forma una cosa encorvada o no tensa; particularmente, en marina, un *cabo o una *vela. Rastra.
5 *Golfo marino. *Ensenada.
6 *Interior de una masa o cuerpo: “En el seno de las aguas”.
7 Ámbito de un organismo o entidad inmaterial: “Murió en el seno de la religión católica”. *Dentro.
8 (lenguaje pulido) *Mama de una mujer: “Le amamantó con sus senos”. Pecho.

Considero que, tal como lo apunta tan acertadamente el Diccionario de María Moliner, la palabra “teta” tiene una connotación vulgar y animalizada, mientras que pecho y mamas son una forma genérica para referirse a una parte del cuerpo de ciertos mamíferos.Por otra parte, la palabra seno tiene una connotación “pulida”, aunque refiere a mama, pero de manera más elegante.
Por lo tanto, podría clasificarse que, seno es semánticamente más elegante y correcta para referirse a las mamas de la mujer -probablemente la más literaria, incluso-, después pecho, luego mama y al final, teta.

Disyuntiva

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Me cuesta más trabajo escribir palabras de amor que pequeñas verdades sobre el mundo.

Cuando se está enamorado, es irresistible escribir y repetir los clichés que tantos otros han escrito sobre el amor y el amante; dan ganas de competir con Amado Nervo y escribir los versos más cursis que jamás se han escrito en español. Pero no. Dijimos que nada de cursilerías.

Sé que eso que siento es único, pero pareciera que todos han escrito sobre él con más elocuencia y gracia que yo. Todos los poetas del mundo, todas las palabras, todas me amenazan como una ola revolcada de arena que me aplastará contra la playa.

Escribir o no escribir, pecar de vano refinamiento…o de sublime belleza.